El Desert de les Palmes, fue declarado paraje natural protegido de la Comunitat Valenciana el 16 de octubre de 1989 (DECRETO 149/1989 DOGV 1173, 31/10/1989).

Enclavado en la provincia de Castellón forma parte de cinco términos municipales:
Cabanes, Benicasim, la Pobla Tornesa, Borriol y Castellón de la Plana. La superficie protegida ocupa un total de 3200 ha y su cota máxima corresponde al pico del Bartolo (729 m), desde donde se observa, en días claros, la Reserva Natural Marina de les Illes Columbretes.

Esta sierra litoral nos ofrece gran riqueza natural, histórica y social, siendo muchos los tesoros que esconde entre sus barrancos, y que fueron determinantes a
la hora de declararlo paraje natural.

El clima del parque se caracteriza por ser claramente mediterráneo, pero su cercanía al mar le dota de unas características climáticas especiales, debido a los
vientos de levante que, cargados de humedad, provocan nieblas permitiendo la formación de microclimas más húmedos.

El paisaje que podemos contemplar hoy en día se encuentra en fase de recuperación tras los incendios ocurridos en los años 1985 y 1992.

HISTORIA

El nombre de desierto no tiene un origen geográfico, ya que desierto es el término con que los carmelitas descalzos designan aquellos lugares solitarios y alejados de la población, a los que se retiran para dedicarse a la contemplación y oración. Puesto que en la zona abundaban, y todavía hoy abundan, los palmitos (Chamaerops humilis), el parque pasó a denominarse Desert de les Palmes.

Las tierras del Desert de les Palmes han estado pobladas desde el neolítico, aunque su historia comienza realmente con la llegada de los padres carmelitas. Uno de los fundadores y personajes más emblemáticos del Desierto fue fray Bartolomé, del que cuentan que, tanto le gustaba subir al monte de San Miguel que actualmente por todos es conocido como el Bartolo.

La presencia de los carmelitas ha legado dos de las construcciones más emblemáticas del paraje: el antiguo monasterio, del que sólo quedan sus ruinas al ser destruido por unas fuertes lluvias, y el monasterio nuevo, donde residen actualmente los monjes.

Otras construcciones religiosas, en este caso más humildes, que también podemos observar en el parque, son así las ermitas y los antros.

Además el espacio natural cuenta con una serie de ruinas y construcciones de notable interés como son el castillo de Miravet, castillo de Montornés y el castillo Viejo, así como la ermita de Les Santes y de la Magdalena.